miércoles, 29 de mayo de 2013

Capítulo 6.

Ya era la mañana siguiente del gran... No se como llamarlo, fue todo demasiado extraño. Aunque, el nacimiento de una criatura nueva siempre es algo que celebrar.
Me levanté de un salto y rapidamente me puse a vestirme. Intenté hacer el menor ruido posible para no despertar a Mirian pero parece ser que tenía un sentido del oído sobrehumano.
-¿Que haces? -dijo sin ganas mientras se revolvía el pelo con los ojos a medio abrir.
+Nada, tú duermete... O vete con Ringo, y abandoname otra vez, como más desees... -dije con un tono un tanto irónico.
-¿Otra vez? Ya te he pedido perdón.
+Vale, que sí. Que tengo prisa.
-¿Donde vas? ¿Ha pasado algo?
+No se...
-¿Te puedo acompañar?
+Haz lo que quieras, pero hay que andar un rato.
-Vale, da igual.
Se levantó, estaba en ropa de calle. ¿Habia dormido con ello? Ni idea, pero ayer estaba tan enfadada que no me molesté en ofecerla pijama.
Nos terminamos de preparar y nos diasponiamos a salir. Eran cerca de las 8 de la mañana, por lo que mi madre estaba dormida. La deje una nota de que nos habiamos ido a hacer footting.
Salimos, yo iba a ritmo rápido y ella me intentaba seguir.
-¿No me piensas dirigir la palabra estos dos días que todavía me quedan aquí?
Me encogí de hombros.
+Supuestamente, "venías aquí para estar conmigo". Yo tambien puedo mentir.
Puso los ojos en blanco.
-Lo siento Paula, ya te dije que ese hombre me atraía mucho. No se, no me pude resistir.
+Si a mi eso me da igual, no es lo que más me importa.
-¿Entonces?
+Pues... La imagen que das de las fans. Vale, los Beatles ahora no tienen mucha fama. Pero no queremos parecer una groupies todas...
-Oye, que tú con Paul no te cortas nada.
Reí irónicamente a lo bestia.
+¿Perdona? ¿Yo me he acostado con Paul? No. ¿En cuanto le vi quise violarlo? Sí, pero no lo hice, le respeté. Apenas le he besado, llevo días sin verle, no he hecho nada.- recalqué ese "nada".
-Pero lo harás, y entonces no me podrás decir nada.
+Uy, alomejor para cuando consiga un beso de Paul apenas nos hablamos. Ya vas demostrando la pasta de la que estás hecha.
-Piensa lo que quieras... Yo ya te pedí perdón.
No dije más de ese tema. Estabamos ya cerca de la casa de John, pero todo parecía intacto desde ayer, aunque no sabía si estarían o no.
Llame, espere. Nada.
Volví a llamar... Nadie.
Solté aire estresada y empecé a andar camino al hospital más cercano. No la dije nada a Michie, ella me siguió. Y yo seguía pensando en mis cosas.
Al fin llegamos, pregunté por los nombres en la recepción.
¡BINGO! Allí estaban.
Sonreí de oreja a oreja y subí rápidamente a la habitación.
Llamé con suavidad, abrí un poco la puerta y asomé levemente la cabeza.
-¿Se puede?- susurré.
John me hizo un gesto con la cabeza para que pasara. Mirian pasó detrás.
John estaba sentado en un pequeño sillón que había, con el niño en brazos. Neus estaba dormida en la cama, no se inmutaba de nada. Y de pie, practicamente detrás de la puerta, Paul.
-Anda, una amiga nueva. ¿Quién es? -dijo Paul con su tipica sonrisa.
+Mirian, pero no te acerques mucho, que clava las garras.
-¿Qué?- dijo riendo.
+Nada...-dije avanzando hacia John.
Mirian suspiró y no dijo nada. Paul siguió riendo estre dientes.
John era una monada con ese chiquitín en brazos. Al parecer le habian llamado Julian. Estaba dormidito, acurrucado en sus brazos.
Una monada.
Me dijo que lo más seguro esque le dieran el alta mañana. Me dejo cogerle en brazos, era tiernísimo. No se, moría de amor.
Pasó un rato. Decidimos irnos los tres, pues Neus empezaba a revolverse en la cama, por el ruido, y tenía que descansar.
Asique los dejamos en el hospital a ambos y Paul, Mirian y yo salimos.
(Ahora empezaré a poner los nombres en los diálogos porque con guiones y sumas será muy complicado con tres personas)
PMC: ¿Y como tanto tiempo sin verte?
P: No se, no sabía nada de tí. Como apenas tengo tu número, ni tu dirección, ni nada.
PMC: ¿Sabes que hay una guía telefónica?- dijo riendo
P: Si, puff... Pero a saber donde está.
PMC: Pues si quieres quedar esta tarde.
P: Oh, si, claro. Pero tendría que venir ella.
Michie permanecía en silencio. Yo la señale con la mirada, y ella me dió un codazo cuando me dijo de quedar. Puse los ojos en blanco.
PMC: Bueno, no importa. ¿Como quedamos? Si quereis venir a mi casa.- sonrió
P: Por mi perfecto.
M: Por mí también, no hay ningún problema.
Asique fuimos en dirección a la casa de Macca. Si me lo apuntaba en un papel no serviría de nada. Me perdería por las calles de Liverpool y eso que vivía ahí desde que era una enana. Pero mi memoria era inexistente.
Asique llegamos a su casa. Era enorme, al menos comparada con la mía. También era un bajo. John de nuevo, se reiría de ese juego de palabras.
Asique llegamos, nos invitó a pasar. Martha corrió a la puerta a recibirle.
Más cuqui. El caso esque no nos entretuvimos mucho allí.
Mi madre era muy desconfiada. No me vio aparecer ayer por la noche por casa, y ahora cuando se levantara igual. Seguro que pensaría que pasé la noche fuera y empezaría a preguntar. Y no.
Asique fuimos a casa, no dijo gran cosa. Excepto porque fuimos a hacer footting en ropa corriente, en vez de chandal.
No hicimos nada interesante, después comimos, vimos la tele.
Ya quedaban pocas horas para cuando habíamos quedado con Paul.

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Nota de la "escritora";
Dejé este capítulo a medias porque veía que se me alargaba mucho, por eso lo dividí en este y en el 7.
Sé que las fechas (1961) no encajan perfectamente, pues Ringo no se unió hasta el 62, pero más tarde vereis una de las razones por las que lo hice. :3
Espero que os guste, y gracias a todos por vuestro ánimo.
Sois los mejores. :')

2 comentarios:

  1. AY QUE CUQUIIIIIIIIIIS JOHN Y JULIAAAAN!! :333333 ESTÁ CHULO, QUIERO MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!

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